viernes, 31 de julio de 2026

HOLOCAUSTO

 HOLOCAUSTO

Una de las primeras novelas que leí fue Holocausto, de Gerald Green. Alguien en casa compró el libro, en el cual se inspiraba la serie de televisión de finales de los setenta que tanto éxito había tenido. La leí de un tirón unas vacaciones en la playa, a mediados de los ochenta, con catorce o quince años, y recuerdo que me impresionó sobremanera. Prácticamente no tenía nociones de historia, no tenía el adecuado enfoque para meter en un contexto lo que la novela contaba, pero la crueldad de lo que allí se narraba, el genocidio nazi hacia los judíos, me impresionó hasta tal punto que su recuerdo se quedó conmigo.

Aquel libro naturalmente se perdió, y desde hace años buscaba, sin éxito, otro ejemplar por las librerías de segunda mano. La magia de internet hizo posible que por medio del portal IBERLIBRO encontrase una tienda que tenía un ejemplar disponible: la edición del círculo de lectores, en tapa dura y perfecto estado.

La novela de Green cuenta la terrible historia del exterminio judío a través de dos familias, la de un médico judío berlinés y la de un joven alemán paciente suyo que acabará siendo un jefe de las SS. Muy recomendable. Pero más allá del atractivo histórico y sociológico de la propia novela, están los concisos datos que en ella se revelan. Datos que por increíbles he tenido que comprobar en la red y que he ido completando con otros a cada cual más sorprendentes.

Como siniestras curiosidades:

El traje de la SS fue diseñado por Hugo Boss, la firma alemana de moda cuyo fundador, tras declararse en bancarrota debido a la depresión económica, se convirtió en miembro del partido nazi. Él fue el proveedor de uniformes del Tercer Reich ganando con ello una fortuna. Los trabajadores de su fábrica eran en su mayoría prisioneros de los países ocupados condenados a trabajos forzados.

El Volkswagen Escarabajo fue diseñado por Ferdinand Porsche a petición de Adolf Hitler, el cual incluso participó en sus formas. Un coche para el pueblo, un Volks-Wagen al que Hitler llamó Fuerza a través de la alegría como parte del programa nazi que se dedicaba a organizar y vigilar el tiempo libre de la población alemana.

Durante La Segunda Guerra Mundial, la multinacional COCA-COLA hizo negocio a ambos lados del Atlántico. Su producto estrella era consumido por los soldados americanos a un precio muy asequible, y al otro, su departamento en Alemania lanzó un nuevo producto exclusivo para la Alemania nazi que tuvo gran aceptación: la FANTA, nombre derivado de Fantasie (Fantasía en alemán). Mientras el ejercito alemán era destruido en Rusia, y en el gueto de Varsovia eran asesinados los últimos 40.000 judíos del medio millón que hubo allí internados, en Alemania se bebían tres millones de botellas de FANTA, a veces como sustitutivo del escaso azúcar

La máquina para computar judíos fue desarrollada por la multinacional informática IBM. Mediante unas tarjetas perforadas fabricadas en Estados Unidos, a las cuales se añadía una clave, el régimen de Hitler pudo identificar y clasificar a los millones de victimas que murieron en los campos de exterminio. Según el libro IBM y el Holocausto, los directivos de la empresa americana sabían perfectamente cual era su uso en Alemania. La filial alemana de Kodak también tuvo barra libre para emplear como trabajadores esclavos a los prisioneros de los campos de exterminio.

Las cámaras de gas de Auschwitz fueron construidas por la multinacional Siemens, la cual utilizó como mano de obra el trabajo forzado de los propios judíos a los que después asesinarían. El gas Zyklon B que salía por las falsas duchas (un pesticida a base de cianuro) fue fabricado por la compañía química I.G. Farben, un conglomerado de empresas que era la unión de la farmacéutica Bayer, BASF y otras compañías. En Auschwitz murieron asesinados un millón cien mil judíos, a razón de doce mil diarios, personas que eran deportadas de los guetos de los países ocupados.

Se estima que el Holocausto nazi supuso el asesinato de seis millones de judíos, aproximadamente dos tercios de los que residían en Europa. En total, once millones de personas fueron ejecutadas, un millón de ellos habrían sido niños. La maquinaria del Holocausto tenía una red de más de cuarenta mil instalaciones por toda Europa para confinar y matar a sus víctimas, y contó con la participación directa de decenas de miles de personas para su planificación y ejecución. En Babi Yar (Kiev) fueron fusilados en solo dos días 33.771 judios, la mayor masacre en una sola operación llevada a cabo por la Waffen-SS en colaboración con la policía ucraniana.

¿Ningún país se dio cuenta ni supo de aquellas atrocidades mientras duró la guerra? En esos siete años desde La Noche de los Cristales Rotos ningún medio de comunicación se hizo eco del Holocausto: la BBC nunca emitió un comunicado a modo de noticia, ni siquiera cuando fue destruido el gueto de Varsovia en la rebelión de los últimos judíos vivos, y La Cruz Roja era asombrosamente fácil de engañar. Fue como si a la comunidad internacional no le importase aquel exterminio sin precedentes de personas inocentes. La Iglesia católica tuvo también un papel silente, insensible y de omisión ante el genocidio. Nunca protestó ante la persecución del pueblo judío, ni atendió ninguna de las reiteradas peticiones de ayuda de la iglesia polaca. En el frente ruso los nazis luchaban contra los bolcheviques en lo que ellos llamaban un servicio a la Cristiandad, y una de las excusas más manidas con respecto a los judíos era que hacían justicia persiguiendo al pueblo que había asesinado a Cristo.

Como dice el autor de la novela en el diario del joven jefe de las SS: Los actos que estamos cometiendo son de tal magnitud que, aunque serán imposibles de ocultar, nadie será capaz de creerlo. El mundo se negará a aceptarlos y esa será nuestra defensa. Es asombrosa la forma en que aceptan nuestra palabra, confiando en nosotros. Si lo hacemos bien, es posible que logremos convencer a una gran parte de la opinión pública de que jamás le hemos tocado siquiera el pelo a un judío.

Muchas familias y descendientes de aquellos nazis así lo hicieron. La comunidad internacional, cerrando los ojos, contribuyó al engaño.

Málaga, 31 de julio de 2018

EL GRAN ALF-ALFONZO ZM

martes, 28 de julio de 2026

MALAGA, 28 DE JULIO DE 1957.

 

Málaga, 28 de julio de 1957. Sucede un abordaje accidental, causada por la espesa niebla, entre el tanquero José Calvo Sotelo de CAMPSA y el petrolero israelita Yamsolef, en aguas del Estrecho, dirigiéndose desde allí al puerto de Málaga. El Estudio Arenas toma esta interesante imagen en el atraque de Muelle núm. 1 de Ricardo Gross del Puerto, como la villa histórica y su centenaria araucaria en el Paseo de la Faro, Archivo Fotográfico CTI Universidad de Málaga. Agradecer a Antonio Checa que tiene la edición del periódico Sur de 30 de julio de 1957 con el detalle de accidente.

lunes, 27 de julio de 2026

TORREMOLINOS, 27 DE JULIO DE 1989.

 

Torremolinos, 27 de julio de 1989. Se abre la Discoteca Palladium, en el antiguo cine San Miguel y más tarde la celebre Discoteca Tiffany´s en Avda. Palma de Mallorca. Discoteca mítica donde las haya en Torremolinos cuya existencia merece su recuerdo.

martes, 21 de julio de 2026

TORROX, 21 DE JULIO DE 1860.

 

Torrox, 21 de Julio de 1860. Administración principal de Propiedades y Derechos del Estado de la provincia de Málaga. Por disposición del Ilmo. Sr. Director general de Propiedades y Derechos del Estado, fecha 18 de abril último y a los 30 días de publicado este anuncio en la Gaceta de Madrid, tendrá efecto la segunda subasta por no haber habido postor en la primera, de la obra de derribo de dos casas en la villa de Torrox, procedentes de bienes del clero, mediante al estado ruinoso en que se encuentran, bajo las condiciones facultativas y económicas que se dicen en los dos pliegos que con el presupuesto de gastos se insertan a continuación. Y para que llegue a conocimiento de todos los que quieran interesarse en dicha obra de derribo y en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 2º del Real decreto de 27 de Febrero de 1852, se hace notorio por medio de dicho periódico y Boletín oficial de la provincia.

Presupuesto de gastos. Por el derribo de la casa calle de Sevilla, número 1, de 10 peones de albañil a 6 reales precio mínimo, 60; por 120 burros para sacar los escombros, 3 reales uno, 120; por 30 peones para conducir aquellos, a 4 reales, 120; por 100 burros para sacar los escombros de la casa calle de la Villa, a 3 reales uno, 300; de 25 hombres para conducirlos, a 4 reales, 100; y jornales de maestro de obras, 50. Total 990 reales.

Valor de los materiales. Por 700 tejas de la casa calle de Sevilla, número, 100; y por 15 palos, a 4 reales, 60. Total 160 reales. Resumen. Importa el gasto 990 e ídem el ingreso 160. Diferencia en reales vellón, 830.

Pliego de condiciones facultativas. 1ª. Será condición precisa que el contratista se obligue a demoler por su cuenta la casas núm. 1 de la calle, bajo las reglas que prescriba la Autoridad local. 2ª. Será asimismo de su cuenta la extracción de los escombros de la citada casa y los de la calle de la Iglesia, núm. 4, conduciéndolos a la acequia y raude extramuros del pueblo. 3ª. La demolición se verificará desde las diez de la mañana hasta las cuatro de la tarde consecutivamente en los días que designe dicha Autoridad local. 5ª. Dicha obra se ejecutará con toda perfección, según requiere su importancia, pues si lo mereciese la aprobación del maestro que la Autoridad local designe para su reconocimiento, será de cuenta del rematante su reposición hasta que se llene cumplidamente aquella. Dicha obra ha de ser concluida a lo más tarde en el término de 12 días.

Pliegos de condiciones económicas. 1ª. El contratista se obligará a verificar el derribo con sujeción a las condiciones que se explican en el pliego de las facultativas. 2ª. No se admitirá postura que exceda de los 830 reales que resultan contra el Tesoro, deducido los 160 valor de los materiales, de los que se hará cargo el contratista. 3ª. El que tome parte en la subasta acreditará haber entregado en la Caja de Depósitos de esta provincia 83 reales, 10 por 100 de aquella cantidad, el que se le devolverá tan luego como termine el acto si su proposición no fue admitida, reservándose únicamente hasta la conclusión que la obra de derribo si el remate quedase adjudicado a su favor. 4ª. Dentro de los tres siguientes días al en que se le comunique la aprobación de la subasta por la Dirección general de Propiedades y Derechos del Estado ha de dar principio al derribo, dándole por terminado lo más largo a los 12 días. 5ª. La subasta será en esta capital bajo la presidencia del Sr. Gobernador civil de la provincia, asistido de los Sres. Administrador y Oficial primero Interventor del ramo y Escribano de Rentas a los 30 días de publicación de este pliego en la Gaceta y en la villa de Torrox ante el Alcalde constitucional y Síndico de la misma corporación con presencia de Escribano que dé fe. 6ª. A las doces de la mañana del día que se designe en el Boletín oficial de la provincia y por anuncios, principiará la admisión de proposiciones que serán en pliegos cerrados, acompañando la carta de pago del depósito que queda referido; y a las doce y media se procederá a la apertura, declarando la postura más ventajosas. 7ª. En caso de resultar dos o más proposiciones iguales, se abrirá en seguida nueva licitación por pliegos cerrados, en la que solo tendrán parte los firmantes de aquellos; y sí así quedase empatada, se adjudicará por medio de sorteo. 8ª. Las proposiciones se extenderán con arreglo el modelo que se estampa al final, no siendo admisibles las que alteren cualquiera de la condiciones estipuladas. 9ª. La entrega de la cantidad por que queda tendrá lugar verificado y reconocido el derribo, a cuyo fin la Administración cuidará de hacer el pedido de fondos con la debida oportunidad. 10ª. El contrato se elevará a escritura pública luego que recaiga la aprobación del remate por la Dirección general del ramo, siendo de cuenta del contratista los gastos de ella. 11ª. Si el contratista faltase a cualquiera de la condiciones estipuladas, pierde a más de las cantidad depositada, todo cuando hubiese gastado en el derribo, quedando asimismo responsable con sus bienes presentes y futuros a cuanto previene el Real decreto de 27 de Febrero de 1853 e Instrucción de 15 de Septiembre siguiente.

Modelo de pliego de proposición que se menciona en la condición 8ª del presente. D..........., vecino de …............ me obligo a ejecutar la obra de derribo que comprende el presupuesto que se pone de manifiesto, bajo las condiciones facultativas y económicas de las pliegos que le acompañan, en la cantidad de....... reales vellón. (Fecha y firma). Málaga, 21 de Julio de 1860. El Administrador principal, Ignacio G. de la Torre.

lunes, 20 de julio de 2026

CARTAMA, DE 20 DE JULIO DE 1936.

 

Cártama, 20 de julio de 1936. En la tarde es ocupada la Iglesia parroquial. El edificio fue destinado a sede de los grupos políticos, ocupando cada uno una zona determinada; los socialistas ocupan el altar mayor, los comunistas el coro bajo, la Juventud Socialistas Unificada el sagrario y los pioneros la entrada al campanario. Ese día se haría la quema de imágenes, libros y enseres religiosos la que se pierde un importantísimo patrimonio cultural; tanto artístico como documental.

viernes, 17 de julio de 2026

SANTIAGO DE CUBA, 17 DE JULIO DE 1898.

 

Santiago de Cuba, 17 de julio de 1898. El Reina Mercedes, fue capturado cuando los defensores de la ciudad se rindieron, tras lo cual fue reflotado por la Armada de los Estados Unidos entre el 2 de enero y 1 de marzo de 1899, y remolcado hasta el Astillero Naval de Norfolk, Virginia, y luego al Astillero Naval de Portsmouth, en Kittery, Maine, adonde llegó el 25 de agosto de 1900, para su reparación.

Fue transformado en portón sin propulsión (YFN) y en 1905 fue destinado a Newport, Rhode Island. En 1912 vuelve a los Astilleros Navales de Norfolk, para su transformación en buque de alojamiento estacionario (APL), destinado a Annápolis, donde sirvió como buque de alojamiento de cadetes, con la designacion IX-25.

Vuelve a enarbolar la bandera española en 1920 en un gesto de amistad durante la visita del acorazado Alfonso III a Annápolis.

Fue dado de baja en una ceremonia a la que asistió el embajador Areilza y fue desguazado en Boston Metals. Co., de Baltimore (6 de septiembre de 1957).

miércoles, 15 de julio de 2026

NUEVA COLONIA AURIFERA EN LA ISLA DE VANCOUVER.

 

NUEVA COLONIA AURIFERA EN LA ISLA DE VANCOUVER

Si los aventureros españoles e ingleses del siglo XV pudiesen ver el estado actual del mundo, mirarían con una mezcla de envidia y satisfacción la realización de sus dorados sueños llevada a cabo por una remota posterioridad. Si hemos de dar crédito a las noticias de sus entusiastas visitadores, en la isla de Vancouver los antiguos descubridores, podían casi haber reconocido otro objeto de sus constantes pesquisas en un paraíso terrestre, que es al propio tiempo un depósito de riquezas. Según ellos, el clima es igual al del Mediodía de Francia; las raíces de las yerbas son tan gruesas como cebollas; los rebaños de todas clases tienen abundantes pastos todo el año; el mar está cuajado de ricos peces, y pueblan los bosques árboles de maderas preciosas. Además, lo cual vale más que todo, al presente no se conoce allí contribución de ninguna especie que contriste al pobre colono. El Gobierno local no ha impuesto hasta ahora derecho ninguno sobre los géneros que, probablemente, a falta de todo cambio, no se habrán importado en mucha abundancia del exterior, y en total, parece que para aquellos que miran con indiferencia las comodidades de la civilización, la isla de Vancouver, sin excepción alguna, es la parte más agradable de la superficie de la tierra.

Sin embargo, la experiencia nos dice que esta feliz combinación de riqueza con la baratura no puede durar mucho tiempo. Al año o dos de sus respectivas excavaciones, California y Melbourne fueron más caras que Londres o Nueva York, y hasta el presente hemos visto que las mismas causas producen en un grado más o menos modificado unos mismos efectos. Los mineros que se han enriquecido necesitan comodidades de todo género; el país exige caminos, ferrocarriles y fortalezas, y las necesidades de la vida se satisfacen difícilmente cuando todos los trabajos agrícolas se abandonan ante el afán de buscar oro. Con todo, el clima, la fertilidad del suelo y la ventajosa posición insular existirán siempre y debe esperarse que la administración regular que ha bastado que unos cuantos colonos diseminados llegará a ser el gobierno de una comunidad populosa y bien organizada.

Los primeros aventureros californianos no pertenecían seguramente a las clases más acomodadas ni más respetables de la sociedad; y aunque los actos de los cómites de vigilancia indican la presencia de una conciencia pública intermitente en San Francisco, es preciso que pase mucho tiempo antes de que una ciudad o un Estado pueda esperar salir de una condición en la cual la vida y la propiedad carecen de seguridades. El carácter norteamericano no peca de pacífico ni de conciliador, y los naturales mejicanos, indios y mestizos se han visto tratados como enemigos o como una raza inferior y conquistada, mientras que la clase legisladora, demasiado ocupada en sus negocios para atender a la política, ha abandonado en general la dirección de los negocios públicos a los jugadores, a los rufianes y a los estafas.

No cabe duda de que esta mezcolanza desaparecerá con el tiempo, pues los americanos poseen una facultad instintiva para reprimir los abusos cuando se hace intolerables; pero al mismo tiempo sería poco grato que semejante estado de cosas se introdujese en un establecimiento británico, si bien por ahora parece que la isla de Vancouver sufrirá la misma anarquía que prevalece en California. Afortunadamente en la ocasión presente no hay ninguna razón para temer la forma de usurpación que, a tratarse de un territorio situado en las fronteras de otros Estados, pudiera considerarse como peligrosa. Aunque la posesión de colonias auríferas adicionales es comparativamente insignificante para Inglaterra, sería muy sensible que el honor nacional se encontrarse comprometido en una cuestión territorial, y debemos congratularnos de que la mayoría del primer cuerpo de aventureros se componga de súbditos de la Corona que no hará menos leales su temporal experiencia de las instituciones americanas. Ásegurase que un gran cuerpo de mineros de Cornuailles, la clase más respetable de colonos, ha dejado ya San Francisco por los campos auríferos de Vancouver, y no tendría nada de particular que la oprimida población de las diferentes razas coloradas buscase gradualmente en la misma región un retiro seguro huyendo de sus intratables vecinos de California. Las tribus indias de la isla, como igualmente todos los naturales dependientes de la compañía de la bahía de Hudson, aunque belicosos, son amigos de los ingleses, y felizmente no hay allí ninguna población conquistada ni medio civilizada que conciliar a que sujetar.

Por lo demás, hay terreno sobrado al interior y a lo largo de las costas del Pacífico donde pueda desahogarse el genio emprendedor de los norteamericanos, y sería muy de desear que se ensayasen dos sistemas distintos de colonización el uno al lado del otro. En tanto que los colonizadores sean ingleses o de cualquier otra nación menos norteamericanos, no hay que temer ningún proyecto de conquista. En California no hay un sobrante de población para formar con ella un ejército invasor, y una división de la escuadra del Pacífico puede hallarse dispuesta a cualquier hora para proteger la isla en caso de necesidad. Parecería una cosa extraña si en lo sucesivo surgieren nuevas relaciones de amistad o de hostilidad entre Rusia e Inglaterra a causa del contacto de sus posesiones al otro lado del globo. Empero es prematuro por ahora hacer teorías sobre los destinos de una colonia que debería ser prácticamente independiente tan luego como adquiera riqueza o población. Además, el oro de la isla de Vancouver, cualquiera que sea su condición política en las costas del Pacífico, llevará la misma dirección en tanto que Inglaterra siga siendo el Imperio del mundo. La recomendación del nuevo comité para que la Corona vuelva a incorporarse de la isla de Vancouver debería ponerse en práctica sin pérdida de tiempo. (Times). Gaceta de Madrid, núm. 228, de 16 de agosto de 1858.