Málaga,
13 de Enero de 1856. Melilla
hemos recibido la siguiente carta: Existiendo
hace algunos años en los almacenes de fortificación de esta plaza
de maderas de la suficiente escuadría, preparadas con el objeto de
formar prontamente en campaña una obra provisional de defensa, que
los ingenieros conocen con el nombre de Blo-kaus (blocaos), dispuesto
el Sr. Coronel Gobernador de dicha plaza, en los últimos días del
mes pasado, que los operarios del establecimiento penal armasen en
el paseo de la Alcazaba el expresado Blo-kaus (blocaos), con el
objeto de ver su capacidad, resistencia y demás circunstancias, y de
que los mencionados operarios conocieran su mecanismo. Dicha
operación se ha llevado a efecto bajo la dirección del Coronel
Comandante de Ingenieros de aquella plaza D. Luis Negrón, secundado
por el maestro mayor de las obras de fortificación D. Vicente Puig.
Con
este motivo ha estado concurrido en dichos días el paseo, el cual
han acudido todas las personas de ambos sexos de la población.
Son
dignas de elogio estas disposiciones del Coronel Buceta, que redundan
en beneficio del mejor servicio de S.M. y de la defensa de la plaza
que le está confiada.
Hemos
procurado adquirir noticias de algunos pueblos de la provincia que
sabíamos han experimentando desgracias en estos últimos tiempos.
El
fuerte temporal de lluvias que desde principios del mes actual está
sufriendo la ciudad de Vélez, a mas de los de Diciembre último,
tiene en la mayor consternación a su habitantes. Los ríos han
tomado tan grandes avenidas que es imposible vadearlos sin perecer,
como ha sucedido a muchos que se atrevieron de las recias aguas, han
inundado las huertas y los campos, arrancando en su ímpetu los
árboles y las casas de ellos, y recibiendo los caminos averías de
tal consideración, que ha quedado imposibilitada la comunicación
por los profundos baches y derrumbaderos, en que se han sepultado
infinitas caballerías de los que ignorando el peligro intentaron
pasar.
Los
habitantes todos están circunscritos al radio de sus casas, y nadie
se atreve a caminar con el ejemplo de tres infelices ahogados en el
río, con el escarmiento de las desgracias experimentadas por otros,
y muchos animales, y con el horrible espectáculo del hundimiento en
la ciudad de varias casas y parcelas, entre ellas las tapias de los
conventos de Juan de Dios y Capuchinos y la ermita de San Sebastián,
causando una de estas la muerte instantánea de tres personas y dos
muy mal paradas; así es que la población presenta un aspecto
imponente y aterrador. La carestía de los artículos de primera
necesidad, y con particularidad el pan, era la inmediata consecuencia
de la incomunicación; interrumpida aquella con los pueblos del
interior que surten a Vélez de trigo, harinas y aún pan,
inutilizados los molinos harineros llamados de las Monjas y de Lazo,
y aguado el de Guzmán, del cual el río se había llevado una parte y
la cuadra del primero, el Alcalde no cesó hasta asegurar la
subsistencia de sus habitantes, como lo consiguió, haciendo que las
tahonas surtiesen de pan a la población y molieran los trigos que
existían en graneros, habiendo además provisto el mercado de otros
artículos indispensables para que las clases pobres pudiesen
adquirirlos sin dispendio. También se trató de facilitar la
comunicación con los pueblos del interior, cortada por las recias
avenidas del río Robire, a fin de aprovechar otros molinos y entrada
de granos de los pueblos que la surten lo cual no pudo verificarse.
En
medio de tantas pérdidas y desgracias como se lamentan, incomunicados
con todos los pueblos y campos; estando privados hace más de ocho
días de toda correspondencia, hasta del correo público; anegados
los campos y la población por el hundimiento de muchas madroñas,
nada se omite para no carecer de los artículos necesarios, y en caso
indispensable se piensa en aquella ciudad aprovechar la llegada de
buques a la rada para pedirlos a esta capital.
Respecto
a Coín sabemos que en medio de la consternación en que se hallaba
esta villa a causa de los incesantes lluvias, un nuevo incidente ha
producido el mas profundo sentimiento. Cayendo otra terrible, se vio
a una parte de la población correr despavorida al cementerio, del
cual habían desaparecido las paredes que le circundaban, y que los
resto que se conservaban en sus nichos habían quedado insepultos y
diseminados por aquellos eriales en fuerza del desplome de sus
murallas y de las grandes cortaduras que produjeron las ruinas.
Las
noticias de Casares son mas atrasadas, aunque las últimas que se
tienen de este punto son del 19 de diciembre.
La
inundación producida por las copiosas lluvias de la noche del día
10 de diciembre, que hizo salir del cauce las aguas de los ríos
Genal y Guadiario, las gargantas y hasta los arroyos más
insignificantes, produjo estrago lamentables, llevando la
consternación a muchoas familias con la pérdida de toda o gran
parte de su fortuna: huertas, molinos, viñas, ganados y toda clase
de riqueza han sufrido daños de consideración, dejando de existir
varias haciendas que se han convertido en pedregales o arenales. La
cañería de las aguas potables se ha inutilizado, algunas calles han
quedado impracticables, y los caminos y entradas de la población se
halla cortados; todo es ruina y desolación, si bien no tenemos que
lamentar la desgracia de persona alguna.
De
Jubrique dicen que hace mas de 40 días que se experimentan fuertes
lluvias, lo cual ha hecho que se desplomen muchas paredes en el
campo; el 11 de diciembre hubo una tormenta horrorosa que, a durar
media hora más, hubiera perecido toda la población; entrando las
aguas en torrentes anegaron muchas casas, hasta el extremo de
introducirse árboles enteros por sus puertas quedando arruinadas otra
porción, aunque no pereció persona alguna; todos los habitantes
estaban sobrecogidos de pavor, aumentándolo el estruendo que hacían
las avenidas del terreno que, componiéndose de cerros de inmensa
altura, a su desplome arrastraba viñas, arboleda y cuanto
encontraba, formando simas espantosas. Muchos vecinos han quedado
totalmente arruinados, y ha habido punto de donde han desaparecido
hasta cerca de 40 pies de olivos, quedando todo desolado, así como
la desaparición de varias bodegas con sus efectos. Las orillas del
río Monarda, como las del Genal, en donde había sembrados, han
desparecido con sus arboledas y algunos edificios que arrastraron sus
corrientes, inutilizando también del todo los molinos.
La
última fecha de Gaucín es del 13 de Diciembre. Con las fuertes
lluvias y las del 10 del mismo en particular creció el río Genal en
tales términos, que su corriente arrastró los árboles de todas las
huertas que están situadas en su ribera, arrasando los sembrados de
hortaliza y dejando en la miseria a muchas familias. También el
referido río ha destruido completamente los cuatro molinos que
surtían a la misma población; los montes del caudal de propios han
sufrido daños considerables, llevándose los torrentes infinidad de
cerdos y otros animales, y el fruto del arbolado.
El
10 de Diciembre descargó en Pujerra una tormenta horrorosa
acompañada de un terremoto tal, que han quedado cuarteadas porción
de casas, una hundida y las tierras y vega, todo ha desaparecido;
arrancó de raíz los árboles, quedando el pueblo colgado por los
hundimientos y desmonte que produjo la explosión del terremoto
que, si repitiese, acabaría con la población; el vecindario ha
quedado en la mayor miseria. Correo
de Andalucía.