lunes, 10 de agosto de 2026

MALAGA, 10 DE AGOSTO DE 1858.

 

Málaga, 10 de Agosto de 1858. La noche de anteayer ha sido abundante en sucesos desagradables. Serían la ocho y media cuando las campanas de las iglesias de la capital hicieron señal de fuego, efectivamente este se había prendido a una casa de la calle de Pizarro, barrio de la Trinidad, empezando por una sala donde había porción de esparto, y comunicándose después a otra que se hallaba ocupada con una cantidad considerable de paja; al momento que este suceso tuvo lugar acudieron al sitio de la ocurrencia los Sres. Gobernador de la provincia, Ingenieros civil y militar, Mayor y Ayudantes de la plaza, Alcalde constitucional y Concejales, Comisarios de todos los distritos, Arquitectos, Directores de las compañías de Seguros, operarios de estas y particulares con las bombas y otras multitud de personas, así como fuerza de artillería, infantería y Guardia Civil, vigilantes, Guardia municipal y serenos, dándose principio inmediatamente a los trabajos con una actividad extraordinaria y rivalizando todos en deseos de extinguir el incendio, como sucedió después de las once; según hemos sabido, las llamas hicieron bastante destrozo en la citada casa, comunicándose a otra dos inmediatas que tambíen padecieron en algún tanto. Muchos han sido los que se distinguieron, pero debemos hacer especial mención de los individuos de la Guardia Civil que trabajaron con el mayor ardor, así como los Arquitectos y operarios, contribuyendo a su total extinción las acertada disposiciones de las Autoridades e Ingenieros, que estuvieron incansables.

Se ignora la causa que ha dado lugar a esta desgracia; pues la mujer que habitaba la sala donde dio principio el fuego había salido, dejando aquella abierta y encomendada a otras vecinas, las cuales, encontrándose en las suyas respectivas, nada habían notado, y que al volver aquella la encontró ardiendo.

No concluiremos sin manifestar un hecho repugnante que se nos refiere, cual es el que habiéndose dirigido varios trabajadores a una casa inmediata a la incendiada por agua, manifestó su inquilino que no podía facilitarla por carecer de pozo, lo que no creyendo aquellos, entraron al patio y habiéndose visto, no tuvo aquel otra salida que decir se hallaba seco; entonces a sacar agua en abundancia; mentira parece que haya personas que se nieguen en caso de esta naturaleza a facilitar un auxilio tan indispensable; si es cierto, debería castigarse severamente para que no se repita, aunque estamos persuadidos que no puede tener ejemplo. Hasta aquí lo ocurrido sobre el particular de que tratamos.

Como decimos antes, ya más de las once quedó extinguido el fuego, retirándose por consecuencia todos, si bien para descansar un brevísimo rato y pasar a verificar iguales tareas en otro incendio de mucho mayor consideración; las doce de la noche serían cuando pasando un sujeto por la plaza de la Constitución en dirección a su casa, notó que salía humo en abundancia por los balcones de la tienda de quincalla de D. Antonio León, que sitúa en aquella, formando esquina a la calle de Granada; y conociendo que solo podía causarlo algún incendio en el interior, avisó al sereno, que hizo señal con el pito, a la cual acudieron otros y varios vigilantes; llamaron a la casa diferentes veces; pero nadie respondía por encontrarse entregados al sueño, y entonces se determinó derribar la puerta; a los golpes despertaron los que se hallaban dentro, que ocupaban el tercer piso, y entonces dio principio una escena tristísima y desarrolladora; las llamas habían tomado un incremento terrible, en término de haber invadido todo el primer piso, que estaba destinado para almacén, y donde empezó el fuego, comunicándose al segundo, y dejando interceptada la salida; el humo que producía era densísimo, y ahogaba a los dependientes de la casa, que desde los balcones y desnudos muchos de ellos, pedían a gritos auxilio; todos los que presenciaban esta escena estaban consternados, y no sabían qué hacer para librarlos de la muerte que les amenazaba tan cerca, cuando un operario de la compañía de Seguros, auxiliado de una faja que le dieron en la casa de frente, colocó la escalera de salvación, y con ella llegó arriba en medio de los mayores peligros, pero no se limitó a esto solo el arrojo de dicho individuo; a poco se le vio salir con una mujer en brazos y desmayada, criada de la casa, a la cual bajó desde aquella altura por la misma escalera hasta dejarla en una casa inmediata, subiendo de nuevo y verificando igual operación con algunos dependientes del establecimiento, otros de los cuales se habían ido descolgando por sí mismos hasta ponerse en salvo; este operario, cuyo arrojo es digno de mencionarse y de ser imitada su conducta por todos conceptos, se llama Antonio Reina León. Cuando esto sucedía y después, las bombas no cesaban de funcionar por todas partes; aunque se pensó en derribar la casa con algunos disparos de cañón, no se creyó conveniente por los señores ingenieros, y se desistió en ello; en unas tres horas poco más o menos, es decir, hasta las tres de la mañana que pudo dominarse el fuego, destruyó por completo toda la casa, así como los efectos que tenía, pues solo se salvaron los que se encontraban en la parte baja donde se hallaba la tienda.

Como al anterior, se presentaron en el acto nuestras Autoridades, Ingenieros Comisarios, vigilantes, Guardia municipal, Arquitectos, Mayor y Ayudantes de la plaza, fuerza del Ejército y Guardia Civil, tripulación de un buque de guerra, que creemos fuese el vapor Alerta, serenos, Directores de la compañías de Seguros, operarios de estas y otros, trabajando todos con el mayor empeño para extinguir el fuego y dando muestras del mayor valor, distinguiéndose el Comandante Capitán de granadero del regimiento del Murcia D. José Cuartero, que con los oficiales e individuos de su compañía trabajaron incansablemente, así como el Comandante de la Guardia civil D. Miguel Guzmán, que se ocupó hasta en sacar agua para apagar el incendio; ejemplo que imitaron perfectamente los individuos del Cuerpo, trabajando también mucho los maestros de obras Sres. Leal y Clavero. Los Arquitectos Sres. Trigueros, Salinas, Moreno y Mapelli se distinguieron como acostumbran siempre, verificándolo igualmente los Jefes y dependientes de vigilancia, la Guardia municipal, el cuerpo de serenos, la tripulación de vapor y todos cuantos concurrieron. Un joven de 13 a 14 años, del que no hemos hecho mérito hasta ahora, llamó la atención de las Autoridades y de cuantas personas se hallaban presentes, pues se vio incansable en llevar cubos de aguas a las bombas, tanto en uno como en otro incendio, en términos de que muchos hombres reunidos no daban el surtido que este solo, y en cuya operación lo vimos ocupado hasta el medio día de ayer; lo recomendamos a las compañías de Seguros, así como lo hacemos especialmente del operario Antonio Reina y León, de quien nos ocupamos antes, y que ciertamente merece una recompensa.

Como es de suponer, los dueños de las casas inmediatas, todas tiendas de quincalla, las desalojaron, colocándose los efectos en medio de la plaza custodiados convenientemente, hasta que ya amanecido el día los retiraron; la contigua a la incendiada, ya dentro de la calle de Granada, sufrió también algo, pues las llamas llegaron a penetrar en ella; afortunadamente no ha habida más desgracias que lamentar que las pérdidas consiguientes a estos; dos de las tres casas que componían el edificio estaban aseguradas, así como los efectos, de los que solo se han salvado una parte pequeña; el dinero que había en los cajones, que asciende a cerca de 60 duros, letras y otros papeles de importancia, que se han depositado para entregarlos a su dueño, que se encuentra ausente de esta ciudad hace algunos días.

En nada estuvo que hubiese un tercer incendio en otra casa de la plaza; pues sucedió que habiéndose retirado a descansar uno de la familia, dejó el cerillo que llevaba encendido encima de una mesa, y habiendo bajado cuando ocurrió el anterior, siguió aquel ardiendo hasta concluirse, pegando fuego a aquella, cuyas llamas se notaron desde la plaza y acudieron diferentes trabajadores, pero afortunadamente no pasó de aquí.

No pueden darse más desastres que los que dejamos referidos, debiendo manifestar por conclusión que las monjas de las Carmelitas, cuyo convento linda con la casa donde ocurrió el incendio, llevaron su buena parte de susto, y en el cual fue necesario abrir algunos huecos por pura precaución. (Correo). Gaceta de Madrid, núm. 228, de 16 de agosto de 1858.

domingo, 9 de agosto de 2026

VIDA Y MILAGROS DE LAS RANAS.

 

VIDA Y MILAGROS DE LAS RANAS

Recuerdo que hubo un breve lapso de tiempo, pasado el ecuador de los años setenta, en el que los guantazos que Bud Spencer propinaba en el cine de verano sonaban de un modo extraño. Como si fuesen solapados por estentóreos y silvestres sonidos. Pero claro, yo nunca había escuchado el croar de una rana.

Curiosamente, justo después de aquel extraño bullicio, sincopado con la imagen, llegaba a mis oídos el reconocible audio de la chufla en cuestión. Con un retardo, como el atronador rugido de los relámpagos en la tormenta, o aquellas conexiones que hacía El Parte de las tres con un reportero que daba una noticia desde el extranjero vía satélite. Y entonces sí, los sopapos de El Niño y Trinidad, restallaban en su versión original, expulsados del celuloide y dispersos a docenas por la rústica parcela frente a la pantalla, lo cual deduje después eran obra de los cinéfilos allí congregados, con el objeto de aplastar sobre brazos y piernas la legión de mosquitos que habían volado desde las huertas atraídos por la luminosa proyección.

El caso es que ni siquiera sabía que las ranas croasen. Aunque si sabía que saltaban, y que incluso un torero las imitaba cuando le salía una buena corrida.

Naturalmente, no estaba tan aniñado para creer que fuesen seres hechizados por un siniestro embrujo. ¿Pero croar? ¿Qué diantres era aquel maldito ruido que sonaba en modo concierto durante toda la noche en las acequias cercanas, compitiendo con los ronquidos del sueño profundo o el maldito tic tac del reloj de mesilla? Y a todo esto, ¿por qué se ponía sobre la mesilla de noche un despertador? Estábamos de vacaciones, pleno julio, y los únicos que tenían que trabajar eran los dependientes de helados y los cocineros de paellas, pues a mi edad no consideraba un trabajo como tal a los que esforzadamente subían el Tourmalet o el Alpe d’Huez después del almuerzo, siempre claro está, que las interferencias de aquella tele en blanco y negro lo permitieran.

Nunca había escuchado esa palabra, de modo que pregunté.

- Croar es algo que estos animales hacen por la noche- me aclararon en una de aquellas ruidosas veladas cenando en la terraza - Un canto que practican cuando se pone el sol para atraer a las ranas de su otro sexo.

Tampoco sabía que las ranas tuviesen sexo. Como pequeño urbanita mi experiencia con la fauna local se limitaba a los perros de mezcla, gorriones, y algún gato huidizo. De ranas, como ya he explicado, había visto alguna en las ilustraciones de aquellos cuentos en las que una malvada bruja convertía a un príncipe en batracio, el cual sentado en una piedra, esperaba tostándose al sol a que pasadas unas páginas el beso de una hermosa princesa le devolviese a su forma anterior de elegante galán danés. Deduje por ello que habría pocas ranas en el mundo, pues cómo sino iba la princesa a dar con la precisa rana embrujada sobre la piedra adecuada en las tenebrosas profundidades de aquel oscuro bosque. Sin embargo, debía estar equivocado, pues por lo que escuchaba cada noche, debía haberlas a miles.

¿Croaría la rana embrujada a la princesa prometida a fin de guiarla hacía ella? De ser así, necesariamente la princesa salvadora debía hablar el erótico lenguaje de las ranas, con lo que algo de rana tendría la propia princesa ¿Sabría la candorosa infanta que aquella rana angustiada necesitaba desesperadamente un beso de amor para abandonar la hedionda charca y volver a su vida palaciega, en la cual sin duda la esperarían asuntos de gran interés de Estado, como matar un dragón que amenazase su reino, o despertar el mismo a otra princesa sometida a parecido sortilegio por haber mordido una narcoléptica manzana?

Cuántas cosas desconocía a mi edad. Natural que los adultos me pareciesen tan sabios. Por no saber tampoco sabía que la noche pudiese ser tan cerrada y oscura. Y silenciosa, de no ser por el canto (croar) de las ranas. Ni había percibido nunca ese olor a madreselva, a hierba en descomposición envuelta en un húmedo ambiente floral mezclado con el aroma pestífero del agua estancada, ni visto jamás una noche estrellada, ni escuchado el canto de los grillos, pues en mi ciudad, por falta de praderas no había grillos y por exceso de luz no había estrellas.

- ¿Los grillos croan? – pregunté durante otra cena.

- No. Los grillos, grillan. Es algo que hacen por la noche. Un canto que practican para atraer a los grillos de su otro sexo

- Es decir, croan.

Con razón había escuchado en casa que la sexualidad era cosa de mayores. La naturaleza carnal de ranas y grillos empezaban a complicarme el entendimiento incluso antes de que las hormonas levantasen una parte de mí bajo vientre como por arte de Uri Geller. Y lo practicaban de noche. A esas horas en las que los mosquitos del cine me devoraban, cuando contaban que acudían las brujas volando en sus escobas a presenciar la bacanal de las especies, en el momento del día en que todo lo que estaba a la vista desaparecía y las carrozas se convertían en calabazas y sus corceles en ratones.

Supuse con ello que por intimidad todo lo íntimo se desarrollaba a esas horas, y que por eso en la tele ponían los dos rombos y nos mandaba a la cama la familia Telerín. A partir de eso de las diez, cuando las ranas croaban y los grillos grillaban, se acababa la fábula infantil y la oscuridad corría una negra cortina que echaba el telón para así dar cobijo a los deseos más secretos de los adultos, aquellos que aguardaban tórridas horas de sudor esperando estoicamente poder desfogarse, y era entonces cuando tomaban el relevo las Bubbygirls, y cantaban con ritmillo yé-yé para animar el ambiente previo al destape. A esa hora determinada, cuando el reloj despertador de la mesilla marcaba la hora que siempre luce en los escaparates de las relojerías, nos acostaban, y en la habitación contigua se desperdigaba por los cuatro rincones de la alcoba la desgastada ropa interior y se escribía con brocha gorda otra carta a la cigüeña.

Un par de meses después de aquel salto (esta vez del tigre), corroídos los nervios por la incertidumbre, la rana tenía que desarrollar su papel más científico y mediante la prueba que llevaba su nombre, adivinaba si seríamos uno más en la familia. En caso de éxito marchaba sin premura, salto a salto, hasta llegar a París para así certificar el envío. Extraordinarias cualidades las de este animal.

Para profundizar en el tema, una tarde que descansaba el Tour, fuimos a cazar ranas a las insondables oquedades de las huertas. El proceso era sencillo. Una larga caña de esas que crecían en mitad del camino, un cordel y un trozo de trapo rojo atado en un extremo. Se lanzaba el bramante a la charca y el anfibio no tardaba en morder el anzuelo.

La primera que pesqué me miró con ojos de rana y cara de resolver un test. Sonrió con boca de sapo. No parecía hechizada, ni croaba ni pidió beso alguno. Tampoco parecía que tuviese prisa por marchar a algún lejano reino. Más bien estaba allí, ociosa, dándose un despreocupado baño, como si también ella estuviese veraneando. Miré al cielo y no vi cigüeñas, y ni mucho menos me fueron revelados enigmáticos presagios. Aun así, solo por si acaso, no tardé en devolverla a la charca.

Advertido como estaba de que en esta vida no se podía vivir del cuento, temí que por culpa de mis actos acabase estropeándole a alguien el final del suyo.

Málaga, 8 de Agosto de 2020

EL GRAN ALF-ALFONSO ZM

sábado, 8 de agosto de 2026

BETELU (NAVARRA), 8 DE AGOSTO DE 1884. EL PENTAGONO EN MALAGA

 

Betelu (Navarra), 8 de Agosto de 1884. Ley autorizando al Ministro de la Guerra para la venta de varios edificios de la ciudad de Málaga. Gaceta de Madrid, núm. 227, 14 de Agosto de 1884, pág.. 513.

MINISTERIO DE LA GUERRA. LEY.

Don ALFONSO XII,

Por la gracia de Dios Rey constitucional de España; a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionado lo siguiente:

Artículo único. Se autoriza al Ministro de la Guerra para la venta en pública subasta, en la forma que más convenga y sea más eficaz para obtener el fin propuesto, de los edificios siguientes de Málaga: cuartel de la Merced, de Levante, y edificaciones contiguas lindantes con la subida de la Coracha; la muralla baja de la Alcazaba con el edificio que sustenta, y el almacén de la provisión de agua; debiéndose invertir su producto íntegro en la construcción de un cuartel y dependencias militares en la misma ciudad, con sujeción a los planos que se aprueban por el Ministro de la Guerra. Por tanto:

Mandamos a todos los Tribunales, Justicia, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticos de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente Ley en todas sus partes.

Dado en Betelu, a OCHO de Agosto de 1848. YO EL REY. El Ministro de Guerra, Jenaro de Quesada.

Real decreto autorizando al Ministro de la Guerra para que presente á las Cortes un proyecto de ley relativo á la venta de edificios del ramo en la provincia de Málaga; y otro fijando la fuerza del Ejército permanente durante el año 1884-85.

Real decreto autorizando al Ministro de la Guerra para que presente a las Cortes un proyecto de ley relativo a la venta de edificios del ramo en la provincia de Málaga. Gaceta de Madrid, núm. 170, 18 de junio de 1884, pags. 765-766.

MINISTERIO DE LA GUERRA. REAL DECRETO.

De acuerdo con el Consejo de Ministros,

Vengo en autorizar al Ministro de la Guerra para presentar a las Cortes un proyecto de ley para la venta de edificios pertenecientes al ramo de guerra en la provincia de Málaga, cuyo producto se destinará a la construcción de un cuartel y oficinas para las dependencias militares de aquella plaza.

Dado en Palacio a 23 de Mayo de 1848. ALFONSO. El Ministro de Guerra, Jenaro de Quesada.

A LAS CORTES

El mal estado de las edificios militares de Málaga, la necesidad de su pronto reemplazo por otros mejores condiciones, y el deseo del Gobierno de acceder a los de aquel Municipio, dio origen a la ley de 26 de Julio de 1878, por la que se autorizaba la permuta entre ambas partes del cuartel de la Merced, el de Levante y edificaciones contiguas, lindantes con la subida a la Coracha, la muralla baja de la Alcazaba con el edificio que sustenta, y el almacén de la provisión de agua, por un cuartel y dependencias militares, cuyos planos habían de hacerse por el Ministerio de la Guerra.

A pesar del tiempo transcurrido nada ha hecho aquel Ayuntamiento para llegar al acuerdo que la misma previene; y excitado repetidas veces, y últimamente por la Real orden de 19 de Abril último, indudablemente como consecuencia de ella presentó instancia, que remitió el Capitán general del distrito en 6 de Noviembre, solicitando un año de prórroga para llegar a dicho acuerdo, denegado por Real orden de 30 de Enero de corriente año, atendiendo a los informes del Capitán general y Director general de Ingenieros, que manifiestan: el primero la imposibilidad en que se encuentra el Municipio de Málaga de cumplir su compromiso por la enorme deuda que sobre él pesa; y el segundo la urgencia de que se cumpla el art. 5 de la precitada ley, que prevé el caso, y dispone que se considere nulo si el Ministerio de la Guerra y el Ayuntamiento no llegasen a un acuerdo, como efectivamente ha sucedido.

Es, pues, llegado el caso de arbitrar otros medios que vengan a satisfacer la necesidad de cada día más apremiante, de dotar a la plaza de Málaga de los edificios militares de que carece; y como el estado del Tesoro público desgraciadamente no es tan holgado, como sería de desear, para que pudiesen destinarse sumas de consideración a tal objeto, el Ministro que suscribe no encuentra más medio que de vender en pública subasta los edificios inútiles, y atender con su producto a aquella necesidad en la forma que detalla el proyecto de ley que, de acuerdo con el Consejo de Estado y el de Ministros, tiene la honra de someter a la aprobación de las Cortes.

Madrid 23 de Mayo de 1884. El Ministro de Guerra, Jenaro de Quesada.

PROYECTO

Artículo único. Se autoriza al Ministro de la Guerra para la venta en pública subasta, en la forma que má convenga y sea más eficaz para obtener el fin propuesto, de los edificios siguientes en Málaga: cuartel de la Merced, de Levante, y edificaciones contiguas lindantes con la subida de la Coracha, la muralla baja de la Alcazaba con el edificio que sustenta, y el almacén de la provisión de agua; debiéndose invertir su producto integro en la construcción de un cuartel y dependencias militares, en la misma ciudad, con sujeción a los planos que se aprueben por el Ministerio de la Guerra.

Madrid, 23 de Mayo de 1884. El Ministro de Guerra, Jenaro de Quesada.

Ley autorizando al Gobierno para verificar con el Ayuntamiento de Málaga la permuta de varios edificios del Estado, correspondientes al servicio de guerra en dicho punto. Gaceta de Madrid, núm. 208, de 27 de julio de 1878, pág.. 234.

DON ALFONSO XII,

Por la gracia de Dios Rey constitucional de España. A todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionado lo siguiente:

Artículo 1º. Se autoriza al Gobierno para verificar con el Ayuntamiento de Málaga la permuta de los edificios del Estado, correspondientes al servicio de guerra en dicho punto, que se expresan a continuación: el cuartel de la Merced, el de Levante y edificaciones contiguas lindantes con la subida a la Coracha; la muralla baja de la Alcazaba con el edificio que sustenta para oficinas, y el almacén de la provisión del agua, por un cuartel y dependencias militares que el Ministerio de Guerra fije como necesarias en aquella plaza, y cuyos planos se harán por el Ministerio de la Guerra.

Artículo 2º. Los terrenos y edificios de la permuta serán tasados por la Administración que hoy los posea, y su importe servirá de base para fijar aproximadamente el presupuesto de los edificios militares que hayan de construirse. Si el valor de los edificios y terrenos que se permutan resultara mayor que el coste de los que debe entregar el Ayuntamiento, abonará esta diferencia en metálico.

Artículo 3. Los edificios y terrenos de esta permuta se destinará por el Ayuntamiento a la mejora y ensanche de la población y de la vía pública, y no se entregarán al Municipio hasta que se hallen construidos y recibidos por el Ministerio de la Guerra los edificios que este deben ocupar en reemplazo de los permutados.

Articulo 4. El Ayuntamiento podrá entregar al Ministerio el importe del presupuesto de las nuevas obras, si convinieren en que la Administración militar las verifique por su cuenta.

Artículo 5. Si el Ministerio de la Guerra y el Ayuntamiento no llegaran a un acuerdo sobre los planos, precios, presupuestos y condiciones de la permuta, quedará sin efecto esta Ley.

Por tanto:

Mandamos a todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente Ley en todas sus partes.

Dado en el Real Sitio del Escorial, a 26 de julio de 1878. YO EL REY. El Ministro de Hacienda, Manuel de Orovio.


sábado, 1 de agosto de 2026

MALAGA, 1 DE AGOSTO DE 1902. TERREMOTO EN LA MALAGUETA (II).

Excmo. Sr. Gobernador Civil de este Provincia

Excmo. Sr.

Los propietarios de fincas urbanas y vecinos de la Malagueta que suscriben tiene de exponer a V.E. que en el sitio próximo al Faro naufragó una fragata de guerra alemana cuyos materiales extrae una empresa particular; que las cargas de dinamita que emplea deben ser excesivas porque producen al explotar fenómenos sísmicos que imprimen en este casos movimientos de traslación y oscilación que suelen durar hasta cinco segundos y algunas veces más; que teniendo los efectos de estos terremotos que a diario se registran, dirigieron por medio de la prensa (Unión Mercantil del 14 de abril y 21 de junio últimos) un ruego al contratista, a fin de que emplease menos cantidades de dinamita en cada barreno, ruego que no ha sido atendido porque continúan las explosiones tanto o más violentas que antes en detrimentos de estas casas y causando penosas impresiones sobre todo a las personas que se encuentran enfermas. Es evidente que el interés del contratista le aconseja obrar, cuando persiste en ello, pero la seguridad de estos vecinos exige lo contrario, por lo cual tenemos el honor de dirigirse en suplica de quien, si así lo viese justo, se digna hacer cesar este estado de cosas.

Y así lo esperamos, de la recta Autoridad de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años.

Málaga, a Agosto de 1902.

Julio Gómez p.p. Leandro Olalla, Juan Encino, Ramón Leal Herrera, Francisco Hurtado de Mendoza y Carrión; Francisco Álvarez Net.


Carta al Sr. Gobernador Civil fechada en agosto de 1902. Archivo Municipal de Málaga. Investigado por Ana María Espinar Casajú.

viernes, 31 de julio de 2026

HOLOCAUSTO

 HOLOCAUSTO

Una de las primeras novelas que leí fue Holocausto, de Gerald Green. Alguien en casa compró el libro, en el cual se inspiraba la serie de televisión de finales de los setenta que tanto éxito había tenido. La leí de un tirón unas vacaciones en la playa, a mediados de los ochenta, con catorce o quince años, y recuerdo que me impresionó sobremanera. Prácticamente no tenía nociones de historia, no tenía el adecuado enfoque para meter en un contexto lo que la novela contaba, pero la crueldad de lo que allí se narraba, el genocidio nazi hacia los judíos, me impresionó hasta tal punto que su recuerdo se quedó conmigo.

Aquel libro naturalmente se perdió, y desde hace años buscaba, sin éxito, otro ejemplar por las librerías de segunda mano. La magia de internet hizo posible que por medio del portal IBERLIBRO encontrase una tienda que tenía un ejemplar disponible: la edición del círculo de lectores, en tapa dura y perfecto estado.

La novela de Green cuenta la terrible historia del exterminio judío a través de dos familias, la de un médico judío berlinés y la de un joven alemán paciente suyo que acabará siendo un jefe de las SS. Muy recomendable. Pero más allá del atractivo histórico y sociológico de la propia novela, están los concisos datos que en ella se revelan. Datos que por increíbles he tenido que comprobar en la red y que he ido completando con otros a cada cual más sorprendentes.

Como siniestras curiosidades:

El traje de la SS fue diseñado por Hugo Boss, la firma alemana de moda cuyo fundador, tras declararse en bancarrota debido a la depresión económica, se convirtió en miembro del partido nazi. Él fue el proveedor de uniformes del Tercer Reich ganando con ello una fortuna. Los trabajadores de su fábrica eran en su mayoría prisioneros de los países ocupados condenados a trabajos forzados.

El Volkswagen Escarabajo fue diseñado por Ferdinand Porsche a petición de Adolf Hitler, el cual incluso participó en sus formas. Un coche para el pueblo, un Volks-Wagen al que Hitler llamó Fuerza a través de la alegría como parte del programa nazi que se dedicaba a organizar y vigilar el tiempo libre de la población alemana.

Durante La Segunda Guerra Mundial, la multinacional COCA-COLA hizo negocio a ambos lados del Atlántico. Su producto estrella era consumido por los soldados americanos a un precio muy asequible, y al otro, su departamento en Alemania lanzó un nuevo producto exclusivo para la Alemania nazi que tuvo gran aceptación: la FANTA, nombre derivado de Fantasie (Fantasía en alemán). Mientras el ejercito alemán era destruido en Rusia, y en el gueto de Varsovia eran asesinados los últimos 40.000 judíos del medio millón que hubo allí internados, en Alemania se bebían tres millones de botellas de FANTA, a veces como sustitutivo del escaso azúcar

La máquina para computar judíos fue desarrollada por la multinacional informática IBM. Mediante unas tarjetas perforadas fabricadas en Estados Unidos, a las cuales se añadía una clave, el régimen de Hitler pudo identificar y clasificar a los millones de victimas que murieron en los campos de exterminio. Según el libro IBM y el Holocausto, los directivos de la empresa americana sabían perfectamente cual era su uso en Alemania. La filial alemana de Kodak también tuvo barra libre para emplear como trabajadores esclavos a los prisioneros de los campos de exterminio.

Las cámaras de gas de Auschwitz fueron construidas por la multinacional Siemens, la cual utilizó como mano de obra el trabajo forzado de los propios judíos a los que después asesinarían. El gas Zyklon B que salía por las falsas duchas (un pesticida a base de cianuro) fue fabricado por la compañía química I.G. Farben, un conglomerado de empresas que era la unión de la farmacéutica Bayer, BASF y otras compañías. En Auschwitz murieron asesinados un millón cien mil judíos, a razón de doce mil diarios, personas que eran deportadas de los guetos de los países ocupados.

Se estima que el Holocausto nazi supuso el asesinato de seis millones de judíos, aproximadamente dos tercios de los que residían en Europa. En total, once millones de personas fueron ejecutadas, un millón de ellos habrían sido niños. La maquinaria del Holocausto tenía una red de más de cuarenta mil instalaciones por toda Europa para confinar y matar a sus víctimas, y contó con la participación directa de decenas de miles de personas para su planificación y ejecución. En Babi Yar (Kiev) fueron fusilados en solo dos días 33.771 judios, la mayor masacre en una sola operación llevada a cabo por la Waffen-SS en colaboración con la policía ucraniana.

¿Ningún país se dio cuenta ni supo de aquellas atrocidades mientras duró la guerra? En esos siete años desde La Noche de los Cristales Rotos ningún medio de comunicación se hizo eco del Holocausto: la BBC nunca emitió un comunicado a modo de noticia, ni siquiera cuando fue destruido el gueto de Varsovia en la rebelión de los últimos judíos vivos, y La Cruz Roja era asombrosamente fácil de engañar. Fue como si a la comunidad internacional no le importase aquel exterminio sin precedentes de personas inocentes. La Iglesia católica tuvo también un papel silente, insensible y de omisión ante el genocidio. Nunca protestó ante la persecución del pueblo judío, ni atendió ninguna de las reiteradas peticiones de ayuda de la iglesia polaca. En el frente ruso los nazis luchaban contra los bolcheviques en lo que ellos llamaban un servicio a la Cristiandad, y una de las excusas más manidas con respecto a los judíos era que hacían justicia persiguiendo al pueblo que había asesinado a Cristo.

Como dice el autor de la novela en el diario del joven jefe de las SS: Los actos que estamos cometiendo son de tal magnitud que, aunque serán imposibles de ocultar, nadie será capaz de creerlo. El mundo se negará a aceptarlos y esa será nuestra defensa. Es asombrosa la forma en que aceptan nuestra palabra, confiando en nosotros. Si lo hacemos bien, es posible que logremos convencer a una gran parte de la opinión pública de que jamás le hemos tocado siquiera el pelo a un judío.

Muchas familias y descendientes de aquellos nazis así lo hicieron. La comunidad internacional, cerrando los ojos, contribuyó al engaño.

Málaga, 31 de julio de 2018

EL GRAN ALF-ALFONZO ZM

martes, 28 de julio de 2026

MALAGA, 28 DE JULIO DE 1957.

 

Málaga, 28 de julio de 1957. Sucede un abordaje accidental, causada por la espesa niebla, entre el tanquero José Calvo Sotelo de CAMPSA y el petrolero israelita Yamsolef, en aguas del Estrecho, dirigiéndose desde allí al puerto de Málaga. El Estudio Arenas toma esta interesante imagen en el atraque de Muelle núm. 1 de Ricardo Gross del Puerto, como la villa histórica y su centenaria araucaria en el Paseo de la Faro, Archivo Fotográfico CTI Universidad de Málaga. Agradecer a Antonio Checa que tiene la edición del periódico Sur de 30 de julio de 1957 con el detalle de accidente.

lunes, 27 de julio de 2026

TORREMOLINOS, 27 DE JULIO DE 1989.

 

Torremolinos, 27 de julio de 1989. Se abre la Discoteca Palladium, en el antiguo cine San Miguel y más tarde la celebre Discoteca Tiffany´s en Avda. Palma de Mallorca. Discoteca mítica donde las haya en Torremolinos cuya existencia merece su recuerdo.