LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
En 1845, el socialista libertario Pierre-Joseph Proudhon, pionero del federalismo social, afirma, observando el proceso de recomposición nacional que se operaba en Europa, que sí este continente se organizaba en grandes estados el resultado serán guerras, pues la concentración de poder político y económico crearía las condiciones de salvaje competencia por la hegemonía mundial.
El pensador y revolucionario francés vaticina el nacimiento del imperialismo, y finalmente su profecía tuvo una dramática verificación. La conferencia de Berlín de 1884 fue definida como una reunión de las grandes potencias para repartirse el mundo. Durante aquellos sesiones, Gran Bretaña y Francia demostraron que eran las naciones más poderosas de Europa.
La pujanza económica alemana, producto de una revolución industrial tardía pero extraordinariamente intensa en el último tercio del siglo, no se vio intensa en el último tercio del siglo, no se vio recompensado como los gobernantes de obtener nuevas fuentes de materias primas con que abastecen sus industrias, y nuevos mercados donde colocar sus productos manufacturados, se combina con una fanática renacer de la idea del Reich, el Imperio alemán, y con la sensación de estar constreñido por las otras potencias europeas.
Los preparativos de guerra se habían hecho más intensos cuando estalla la crisis en junio de 1914. El heredero del trono de Austria-Hungría, archiduque Fernando, es asesinado por un nacionalista eslavo durante una visita oficial a Saravejo, dando así la oportunidad a Viena de presentar un ultimátum incondicional a Serbia, a la que acusaba del crimen. Austria vende Serbia, en socorro de la cual acudieron Rusia y Francia, mientras que Alemania apoyado a los Habsburgos. Se inicia la Primera Guerra Mundial, la Gran Guerra.
En una tentativa para detener el conflicto, Gran Bretaña pide a Francia y Alemania que respectaran el tratado sobre la neutralidad belga, en lo que Francia accede, pero no Alemania, que invade Bélgica el 3 de agosto de 1914. El Reino Unido declara la guerra a Alemania, el 4 de agosto de 1914. Italia permanece neutral hasta 1915 entrando en la lucha junto a los aliados.
Dos grandes frentes.
Las potencias centrales habían hechos planes para una guerra en dos frentes contra Francia y Rusia. Alemania y Austria pensaban que Rusia tardaría en logar una movilización total, de forma que lanzaron el grupo de sus fuerzas contra Francia envolviendo el flanco francés a través de Bélgica. Los ejércitos francés y británico tuvieron que retroceden pero escaparon a la maniobra de cerco, y así salvaron París. Llegados a este punto muerto se cavaron dos líneas paralelas de trincheras desde Suiza al mar del Norte; estas líneas iban a constituir el frente durante los cuatro años próximos.
Rusia se moviliza más rápidamente de lo previsto e invade Alemania y Austria, pero sus ejércitos fueron aplastado en Tanneberg con pérdidas espantosas; la lucha en el frente austríaco le fue favorable. A la vista de ello, Alemania hizo un gran esfuerzo por ayudar a los austríacos, obligando a los rusos a una sangrienta retirada.
En este momento entra en guerra Turquía junto a las potencias centrales, con lo que Rusia vio cortadas sus rutas marítimos por el Sur. La desafortunada expedición de Gallipoli constituye una tentativa para la rotura de bloqueo. Los turcos van perdiendo terreno en el Próximo Oriente.
Los mares son británicos y el bloqueo contra Alemania se estrecha despiadadamente. Al fin, los alemanes decidieron que su flota entrara en batalla, y el 31 de mayo de 1916, dos poderosas flotas se enfrentan en la batalla de Jutlandia. La lucha fue muy dura y hubo grandes pérdidas entre británicos y alemanes. El resultado de la acción es materia de polémica, lo cierto es que los alemanes se retiraron a los puertos para no volver a salir de ellos hasta la rendición.
La tentativa alemana para romper tuvo lugar bajo la superficie del mar y logró sus propósitos. Los submarinos germanos empezaron a hundir mercantes y buques de guerra con facilidad. Entonces se idea un sistema de escolta para proporcionar cierto grado de protección a los buques mercantes y la situación mejoró; sin embargo, el hecho de que sin previo contra los barcos de pasajeros, contribuye a que Estados Unidos decidiera unirse a Gran Bretaña y Francia. La llegada del nuevo aliado en abril de 1917 fue el indicio de la victoria para los Aliados, aunque lo más duro de la lucha quedaba por delante.
El colapso de Rusia, tras horribles pérdidas, se vio ayudado por la revolución bolchevique. Tras la caída del Zar, los revolucionarios se retiran de la guerra y firmaron tratado de paz con las potencias centrales. Alemania y Austria traslada sus tropas rápidamente hacia el frente occidental y montan una última gran ofensiva de primavera. Hacia final del año, las fuerzas alemanes se habían visto obligados a retroceder a sus primitivas fronteras. El Kaiser huye a la neutral Holanda y Alemania se establece una república, que pide la paz.
Fue la primera experiencia que el mundo tenía de una guerra total. Con una espantosa pérdidas humanas por millones. Tal cantidad de bajas jamás se había conocido o previsto antes, y el cuidado de los heridos eran muy rudimentario. Todas las guerras potencias del mundo estuvieron en la lucha en algún momento.
Nuevas armas.
Las naciones en guerra eran las potencias industriales de la era del maquinismo, explotando todos sus recursos para fabricar nuevas armas mecánicas. El poder de la artillería y el temerario uso del municiones hizo necesarios las trincheras y refugios subterráneo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario